DESAFÍOS DE APLICACIÓN PRÁCTICA EN LOS BANCOS UNIVERSALES
Descubra las principales dificultades que enfrentan los bancos universales en materia de aplicación y regulación, incluidas las cuestiones transfronterizas y la gestión de riesgos.
Los bancos universales son instituciones financieras que ofrecen una amplia gama de servicios, que abarcan banca comercial, banca de inversión y otras operaciones financieras bajo un mismo paraguas organizacional. Estos gigantes bancarios prestan servicios a particulares, empresas y gobiernos, lo que los convierte en actores clave del ecosistema financiero global.
A diferencia de los bancos especializados, los bancos universales participan en diversas actividades financieras, como préstamos minoristas, gestión patrimonial, negociación, suscripción de valores y gestión de activos. Este alcance permite una mayor eficiencia operativa y una mayor variedad de servicios al cliente, pero a la vez plantea complejos requisitos de gobernanza y cumplimiento normativo.
Dada su estructura y gran escala, los bancos universales operan con frecuencia en distintas jurisdicciones, lo que los somete a múltiples regímenes legales y expectativas regulatorias. En consecuencia, garantizar la aplicación de los controles internos, las prácticas de cumplimiento normativo y las normas legales se convierte en un desafío importante.
¿Por qué es importante la aplicación de la normativa en estas instituciones?
La aplicación de la normativa en los bancos universales se refiere principalmente a los procesos y disciplinas utilizados para garantizar el cumplimiento de las normas legales, regulatorias e internas pertinentes. Los mecanismos de cumplimiento eficaces son esenciales para protegerse contra riesgos, fomentar la transparencia y mantener la confianza pública.
Las fallas en este ámbito pueden tener graves consecuencias. Los ejemplos históricos de cuantiosas multas, sanciones y daños a la reputación sugieren que las deficiencias en el cumplimiento no son simplemente errores de procedimiento, sino importantes factores de riesgo. En consecuencia, los reguladores, las juntas directivas y los consumidores consideran el cumplimiento como un indicador de la integridad y solidez bancaria.
Además, dado que estas instituciones gestionan transacciones multimillonarias y tienen una influencia económica sustancial, incluso las ineficiencias mínimas en el cumplimiento pueden tener efectos globales desproporcionados.
Presiones actuales de cumplimiento sobre los bancos
En los últimos años se ha intensificado el escrutinio por parte de los reguladores de todo el mundo. Los informes sobre los controles internos, la gobernanza y la eficacia de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (ALD/CFT) de los bancos destacan deficiencias recurrentes a pesar de la mayor inversión en marcos de cumplimiento. Además, la naturaleza dinámica de la innovación financiera (colaboraciones fintech, monedas digitales, IA en la banca) introduce nuevos vectores de fallos regulatorios a los que los equipos de cumplimiento deben adaptarse rápidamente. En resumen, esta dinámica requiere un análisis más profundo de los desafíos prácticos de cumplimiento dentro de las entidades bancarias universales. Comprender las fuentes y manifestaciones de estas dificultades es crucial para la mitigación y la reforma.
Uno de los desafíos más importantes que enfrentan los bancos universales en materia de cumplimiento normativo es operar con múltiples regímenes regulatorios. Estos bancos suelen tener sucursales, filiales y operaciones en numerosos países, cada uno con su propio conjunto de normas financieras, mecanismos de cumplimiento normativo y requisitos de cumplimiento.
Por ejemplo, un banco universal con sede en Londres y sucursales en Singapur, Fráncfort y Nueva York debe adherirse simultáneamente a marcos regulatorios como la MiFID II de la Unión Europea, la Ley Dodd-Frank de EE. UU. y las regulaciones MAS de Singapur. Las diferencias entre estos marcos regulatorios en áreas como el conocimiento del cliente (KYC), la lucha contra el blanqueo de capitales (AML) y las normas de negociación por cuenta propia dificultan la coherencia de los esfuerzos de cumplimiento normativo.
Además, la armonización de las políticas internas para cumplir con estándares nacionales, a veces contradictorios, puede generar deficiencias en la aplicación de la normativa. Un procedimiento de cumplimiento aceptable en una jurisdicción puede resultar insuficiente en otra, lo que genera vulnerabilidades que los reguladores están interesados en analizar. Los equipos de gobernanza tienen dificultades para localizar los controles sin fragmentar el marco global.
Asignación de Recursos y Coordinación Interna
Una aplicación eficaz requiere no solo directrices claras, sino también una asignación adecuada de recursos. Los departamentos responsables de cumplimiento normativo, asuntos legales y auditoría interna deben coordinarse constantemente para garantizar el cumplimiento de los estándares de cumplimiento normativo. En los grandes bancos universales que emplean a decenas de miles de personas en todo el mundo, esta coordinación se vuelve exponencialmente más difícil.
La limitación de recursos, tanto de personal como de tecnología, puede dificultar la capacidad de los departamentos de cumplimiento normativo para supervisar las operaciones en tiempo real. En algunos casos, las filiales locales pueden carecer del personal o los sistemas necesarios para aplicar adecuadamente los controles críticos. Al mismo tiempo, es posible que la sede central no reciba información oportuna o fiable de unidades remotas, lo que retrasa la respuesta.
Otro problema relacionado es la compartimentación de los procesos de auditoría interna. Si bien los bancos universales suelen utilizar sistemas automatizados para el seguimiento del cumplimiento normativo, estos pueden estar aislados entre divisiones como la de gestión patrimonial, operaciones de inversión o banca minorista. Integrar estos conocimientos en un panel de control de cumplimiento para todo el banco sigue siendo una tarea en curso para muchas instituciones.
Estructuras organizativas complejas
La naturaleza estratificada y jerárquica de los bancos universales complica aún más el cumplimiento. Estas instituciones suelen estar compuestas por numerosas entidades jurídicas, a veces propiedad de complejas estructuras de holding. Identificar la propiedad final, la responsabilidad de la dirección y las líneas de control puede ser más difícil de lo que los reguladores podrían esperar.
Casos recientes de cumplimiento han indicado que la opacidad en el diseño organizativo contribuye en gran medida a los fallos de cumplimiento. Cuando las responsabilidades están dispersas y las líneas jerárquicas no están claras, las medidas de cumplimiento se convierten en un juego de cambio de responsabilidad. En última instancia, la opacidad estructural socava la gobernanza y reduce la eficacia de cualquier medida adoptada para corregir el rumbo.
Esta complejidad se ve amplificada por las constantes presiones sobre el rendimiento. Cuando los objetivos de rentabilidad entran en conflicto con las directivas de cumplimiento, el cumplimiento puede debilitarse en la práctica, especialmente en sectores del mercado donde la competencia es feroz y los márgenes son estrechos.
Un enfoque para mitigar los desafíos de cumplimiento normativo es mejorar la coordinación global, tanto internamente en los bancos como externamente entre los reguladores. Las normas de aplicación universal, como las sugeridas por organismos internacionales como el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), sirven como puntos de referencia útiles.
Los bancos deben traducir estos principios en normas internas vinculantes que se ajusten a los requisitos nacionales, pero que mantengan la coherencia global. El desarrollo de oficinas de enlace regulatorio y equipos de cumplimiento transfronterizo puede ayudar a interpretar y difundir las actualizaciones regulatorias entre las sucursales globales de manera oportuna y coherente.
Además, la participación activa en foros de cumplimiento transfronterizo y diálogos regulatorios ofrece una vía para prevenir desajustes en la práctica. Las misiones de supervisión cooperativa, los protocolos de intercambio de información y el reconocimiento mutuo de los resultados de la supervisión pueden mejorar significativamente los estándares de cumplimiento y la capacidad de respuesta.
Integración tecnológica en el cumplimiento
La inversión en herramientas de tecnología regulatoria (regtech) está ayudando a muchos bancos internacionales a optimizar sus prácticas de cumplimiento. El uso de inteligencia artificial, aprendizaje automático y análisis de big data para supervisar las transacciones, la verificación de clientes y la notificación de actividades sospechosas ha crecido significativamente.
La vigilancia en tiempo real de los patrones comerciales, la señalización automática de infracciones de cumplimiento y los sistemas integrados de verificación KYC ayudan a aplicar los estándares internos de forma más sólida y consistente, especialmente en diversas unidades y geografías.
Aun así, las herramientas digitales de cumplimiento solo son tan eficaces como el criterio humano que las respalda. Por lo tanto, la capacitación continua del personal, las actualizaciones regulatorias y las simulaciones de escenarios son esenciales para combinar la precisión tecnológica con la vigilancia interpretativa.
Mejora de la Responsabilidad y la Supervisión de la Gobernanza
Los marcos de rendición de cuentas individuales más rigurosos, como el Régimen de Certificación para Altos Directivos (SM&CR) en el Reino Unido, están impulsando a los bancos universales a aclarar responsabilidades y aumentar la visibilidad a nivel de junta directiva sobre las operaciones bancarias. Cuando se implementan correctamente, estos marcos garantizan que las responsabilidades de cumplimiento no se pierdan en capas burocráticas, sino que se asignen a personas específicas.
Unas pistas de auditoría más sólidas, procedimientos de escalamiento transparentes y la protección de los denunciantes también son componentes clave. Al integrarlos en la cultura corporativa, los bancos pueden permitir que los empleados reporten fallas de cumplimiento sin temor a represalias, fortaleciendo así los controles internos.
Finalmente, las revisiones periódicas de terceros y las pruebas de estrés de los sistemas de cumplimiento pueden ayudar a detectar debilidades antes de que se conviertan en infracciones de cumplimiento. Las perspectivas externas suelen aportar nuevos enfoques e identificar puntos ciegos que las revisiones internas podrían pasar por alto. En conclusión, si bien el entorno de cumplimiento normativo para los bancos universales sigue siendo desalentador debido a su escala, complejidad y divergencia regulatoria, una estrategia informada y una inversión sistémica en personal, tecnología y gobernanza pueden mejorar significativamente las capacidades. A medida que los ecosistemas financieros se integran más, la necesidad de mecanismos de cumplimiento normativo sólidos y adaptables cobra cada vez más fuerza.