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DISTORSIONES RELACIONADAS CON LA ADQUISICIÓN EN EL FLUJO DE EFECTIVO DE LA INVERSIÓN
Explore cómo las actividades de adquisición pueden sesgar los estados de flujo de efectivo y lo que los inversores necesitan saber.
¿Qué son las distorsiones relacionadas con las adquisiciones?
Las empresas con frecuencia realizan fusiones y adquisiciones (M&A) para expandir sus operaciones comerciales, acceder a nuevos mercados u obtener ventajas competitivas. Si bien estas actividades son estratégicas en muchos aspectos, pueden introducir complejidades significativas al analizar los estados financieros, en particular la sección de flujo de caja de las inversiones (CFI). Uno de los problemas más comunes que se encuentran son lo que los expertos denominan distorsiones relacionadas con las adquisiciones.
Estas distorsiones se producen porque las adquisiciones a menudo implican grandes salidas de efectivo no recurrentes que pueden hacer que los flujos de caja de inversión de una empresa parezcan sustancialmente negativos durante los períodos en que ocurren. Esto no necesariamente indica un bajo rendimiento financiero ni una asignación ineficiente de capital; En realidad, refleja los tratamientos y clasificaciones contables según las prácticas contables estándar, como las NIIF o los PCGA de EE. UU.
Comprender cómo las adquisiciones influyen en la sección de CFI es crucial para inversores, analistas y partes interesadas que buscan interpretar la verdadera actividad inversora de una empresa. A continuación, se detallan los aspectos generales:
- Naturaleza no operativa: Las adquisiciones son decisiones estratégicas, no inversiones empresariales rutinarias. Incluirlos como parte de los flujos de efectivo de inversión puede reducir artificialmente el CFI durante un período determinado.
- Operaciones puntuales vs. recurrentes: Las adquisiciones tienden a ser eventos puntuales, lo que contrasta con la naturaleza recurrente de las inversiones de capital (CapEx) o la compra de activos.
- Tratamiento de los activos y pasivos adquiridos: La forma en que los activos adquiridos (p. ej., propiedades, intangibles) o los pasivos (p. ej., deuda) se reconocen en las cuentas del inversor puede no siempre coincidir de forma transparente con su verdadera esencia económica.
En consecuencia, interpretar los cambios en el CFI sin ajustar las distorsiones relacionadas con las adquisiciones podría generar interpretaciones erróneas sobre el comportamiento inversor, la liquidez y la planificación a largo plazo de una empresa.
Además, las salidas de efectivo por adquisiciones pueden financiarse mediante deuda, capital o reservas internas de efectivo. Cuando no se separan claramente, su presencia en el panorama general del flujo de caja puede inducir a error a los usuarios que intentan evaluar la estabilidad financiera o la eficiencia en la asignación de recursos.
Por lo tanto, para obtener una visión integral, es esencial distinguir entre las actividades de inversión orgánica y las adquisiciones estratégicas. Muchas empresas ofrecen un desglose en las notas a pie de página de los estados financieros o en las secciones de análisis y discusión de la gerencia (MD&A), lo que puede ayudar a eliminar el ruido analítico que introducen estas distorsiones.
En última instancia, las distorsiones relacionadas con las adquisiciones dificultan la comprensión del enfoque de inversión subyacente de una empresa. Los analistas deben familiarizarse con cómo se registran dichas transacciones para extraer información significativa y comparar el rendimiento interanual o con el de sus pares del sector.
Cómo afectan las adquisiciones a los flujos de efectivo de inversiónLa sección de flujo de efectivo de inversión del estado de flujos de efectivo de una empresa registra principalmente el efectivo utilizado o generado por la adquisición y enajenación de activos a largo plazo. Si bien las inversiones diarias, como la compra de maquinaria, equipo o valores negociables, son partidas comunes, las transacciones de adquisición pueden eclipsar a todas las demás debido a su tamaño y complejidad.Así es como las adquisiciones suelen manifestarse en la sección de CFI y cómo pueden distorsionar la interpretación financiera:1. Clasificación de los costos de adquisiciónCuando una empresa adquiere otro negocio, el precio total de la compra se refleja como un uso de efectivo en la sección de CFI. Esto incluye todos los desembolsos inmediatos para:
- Adquisición de capital o activos netos
- Costos de transacción (que a menudo se contabilizan inmediatamente como gasto según las NIIF)
- Gastos legales y de diligencia debida
Esta salida única puede distorsionar drásticamente la métrica del flujo de caja de inversión para el período de reporte. Los inversores que se basan en cifras directas de CFI podrían concluir que existe una intensidad de capital excesiva o un deterioro de la liquidez cuando, de hecho, la transacción es estratégica y genera valor.
2. Impacto en el Balance General y Efectos de Compensación
Los activos y pasivos adquiridos se incorporan al balance general consolidado a valor razonable. Sin embargo, la salida de efectivo que se muestra en la sección de actividades de inversión rara vez detalla qué activos tangibles e intangibles se han añadido, ni refleja su potencial para generar rendimientos futuros. Esta falta de información genera ambigüedad con respecto a la eficacia real de la inversión.
3. Complicaciones del Análisis Comparativo y Temporal
Al comparar el CFI histórico o el benchmarking con competidores del sector, la inclusión de las salidas de capital por adquisiciones dificulta la identificación de tendencias orgánicas de inversión. Una empresa puede reportar salidas de capital significativamente mayores no porque se esté expandiendo agresivamente en su sector, sino porque completó una adquisición importante en ese ejercicio fiscal.
4. Transparencia en las notas financieras
Afortunadamente, las normas contables fomentan la divulgación de detalles sobre adquisiciones significativas. Los analistas deben leer las notas adjuntas o el Análisis y Discusión de la Gerencia (MD&A) para separar el efectivo utilizado en adquisiciones de otros gastos de capital. Algunas empresas incluso proporcionan estados de flujo de efectivo segmentados o destacan métricas de flujo de efectivo libre "ajustadas" que excluyen las salidas de capital por adquisiciones.
5. Impacto en el Flujo de Efectivo Libre (FCF)
El flujo de efectivo libre, calculado restando los gastos de capital de los flujos de efectivo operativos, se distorsiona cuando los pagos por adquisiciones se agrupan con otras actividades de inversión. Dado que el FCF es una métrica de valoración clave utilizada en los modelos de flujo de caja descontado y en la percepción de los inversores, esto puede llevar a conclusiones erróneas sobre el valor intrínseco o la eficiencia del capital de una empresa.
Por ejemplo, si una empresa tecnológica invierte 500 millones de libras en la adquisición de una empresa rival, su flujo de caja de inversión declarado mostrará una fuerte disminución. Sin embargo, esto podría no significar un deterioro de la disciplina de inversión; en todo caso, podría representar un plan de expansión estratégico con potencial de crecimiento futuro.
Por ello, muchos expertos y analistas de valoración ahora se basan en cifras de flujo de caja ajustadas, aislando la actividad de fusiones y adquisiciones para obtener comparaciones más precisas entre períodos. Esta práctica es especialmente frecuente en industrias con uso intensivo de capital o entre conglomerados en rápida expansión donde las adquisiciones son habituales.
La principal conclusión es que la inclusión de los costes de adquisición en el CFI exige un análisis más matizado. Sin ajuste, las entradas relacionadas con adquisiciones pueden afectar injustamente las interpretaciones generales del flujo de caja, afectando las decisiones de inversión y las valoraciones corporativas.
Ajustes analíticos y mejores prácticas
Dadas las posibles distorsiones que las adquisiciones introducen en el flujo de caja de las inversiones, los analistas financieros y las partes interesadas deben adoptar técnicas rigurosas para ajustar e interpretar los datos financieros con mayor precisión. A continuación, se presentan algunos de los ajustes analíticos y las mejores prácticas más eficaces que se emplean a nivel mundial. Separación de inversiones orgánicas e inversiones estratégicas
Una práctica recomendada clave es clasificar los flujos de efectivo de inversión en dos categorías:
- Inversiones orgánicas: Gastos de capital regulares (CapEx), gastos de I+D y compras de pequeños activos o valores no vinculados a fusiones y adquisiciones.
- Inversiones estratégicas: Adquisiciones de empresas, participaciones, empresas conjuntas o filiales vinculadas a estrategias de expansión a medio o largo plazo.
Segmentar los flujos de efectivo de esta manera aclara la estrategia de asignación de capital y revela tendencias recurrentes frente a eventos puntuales. Si bien no es un requisito de las normas contables, muchos equipos de relaciones con inversores ahora publican estos desgloses voluntariamente.
2. Uso de Métricas de Flujo de Caja Ajustado
Los analistas suelen utilizar cifras de flujo de caja libre ajustado o flujo de caja de inversión principal que excluyen o normalizan los gastos de adquisición. Estos ajustes proporcionan una mayor coherencia entre los períodos de presentación de informes y facilitan comparaciones fiables con otras empresas. Cuando estas métricas ajustadas no se publican, los analistas pueden calcularlas manualmente utilizando la información disponible en las notas al pie.
Por ejemplo, si el flujo de caja operativo es de 800 millones de libras y el gasto de capital es de 200 millones de libras, pero la empresa también invierte 500 millones de libras en adquisiciones, el flujo de caja de inversión declarado se vuelve engañosamente negativo. Una métrica de FCF ajustado que excluya el gasto en fusiones y adquisiciones sería un indicador más preciso del rendimiento en este caso: 800 millones de libras - 200 millones de libras = 600 millones de libras de FCF ajustado.
3. Normalización de Datos Históricos
Para las empresas con adquisiciones frecuentes, la comparación a lo largo del tiempo puede enmascarar las tendencias de rendimiento a menos que se normalicen los efectos de las adquisiciones. El uso de moneda constante y la exclusión de la actividad anual de fusiones y adquisiciones ofrecen una visión más clara del progreso del negocio principal y la eficiencia de la inversión. Los analistas también deben estar atentos a los cambios en las estrategias de adquisición, especialmente después de una recesión o tras cambios estratégicos.
4. Análisis de ratios e identificación de tendencias
Las métricas compuestas, como la relación entre gastos de capital y depreciación, o el flujo de caja de inversión como porcentaje de las ventas, resultan más informativas al ajustarse a los desembolsos de adquisición. Al excluir los grandes costes de adquisición, las tendencias en las estrategias de reinversión son más fáciles de identificar y comparar a lo largo del tiempo o en grupos industriales.
5. Comentarios de la dirección e intención estratégica
Comprender la justificación estratégica de la dirección para las adquisiciones puede proporcionar un contexto esencial: ¿Las compras se realizaron para eliminar la competencia, entrar en nuevos mercados o adquirir tecnología crítica? La justificación también influye en las expectativas: las elevadas salidas de capital riesgo (CFI) pueden ser aceptables si se espera que las sinergias generen mayores rentabilidades en el futuro.
Prestar atención a las declaraciones prospectivas y a los planes de integración permite una mejor previsión del retorno de la inversión (ROI) y de las posibles mejoras en el BPA (beneficio por acción).
6. Aprovechamiento de la tecnología y las herramientas de divulgación
Muchas bases de datos financieras modernas registran ahora las adquisiciones y la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) en empresas e industrias. El aprovechamiento de estas herramientas permite ajustes más rápidos en los modelos de flujo de caja y en las evaluaciones de rendimiento.
Además, los analistas ESG tienen cada vez más en cuenta las condiciones de financiación de las adquisiciones: si las operaciones son sostenibles, se financian con deuda o si desplazan la inversión en las operaciones principales. El grado en que las empresas divulgan estas prácticas contribuye a las calificaciones de gobernanza.
Reflexión final
En conclusión, las distorsiones relacionadas con las adquisiciones en el CFI no son intrínsecamente problemáticas, pero ignorarlas al analizar el rendimiento de la empresa puede llevar a valoraciones y decisiones erróneas. Con los ajustes adecuados, los analistas pueden extraer información más transparente, mejorando la fiabilidad de las evaluaciones financieras y las tesis de inversión.
El uso de métricas ajustadas, el aislamiento de tendencias y el análisis detallado de notas a pie de página deberían ser una práctica habitual cuando las salidas de capital por adquisiciones constituyen una parte significativa de la actividad inversora.
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