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CURVAS BOE/D Y DE DECLIVE EN VALORACIÓN

Comprender el vínculo entre BOE/D y la disminución de la producción en las valoraciones.

¿Qué es el BOE/D y por qué es importante?

En economía petrolera, el BOE/D (abreviatura de barriles equivalentes de petróleo por día) es una unidad estándar que se utiliza para medir la producción total de hidrocarburos mediante la integración de petróleo, gas y otras fuentes de energía en una métrica unificada. Esta equivalencia es crucial para comparar empresas y activos de diferentes tipos de recursos. La conversión típica es de 6000 pies cúbicos de gas natural por barril equivalente de petróleo (BOE).

El BOE/D es fundamental para la previsión del flujo de caja y los modelos de valoración de activos en el sector del petróleo y el gas. Sirve como insumo fundamental, expresando la cantidad de producto que un pozo, campo o empresa produce diariamente. Las tasas BOE/D más altas suelen generar valoraciones más altas, en igualdad de condiciones, debido a la correlación directa con el potencial de ingresos.

Curvas de declive: un concepto fundamental en la valoración

Al valorar los activos de petróleo y gas, es fundamental tener en cuenta la disminución de la producción a lo largo del tiempo, un resultado natural del agotamiento de los yacimientos. Las curvas de declive modelan este efecto, mostrando gráficamente cómo disminuye la producción (en BOE/D) de un pozo o campo tras alcanzar su pico de producción.

Existen tres tipos principales de modelos de declive:

  • Declive exponencial: Supone una caída porcentual constante de la producción a lo largo del tiempo, adecuada para pozos maduros con producción estabilizada.
  • Declive hiperbólico: Modela una tasa de declive más lenta, a menudo observada en pozos de esquisto o no convencionales, donde la caída de la producción es pronunciada inicialmente, pero se estabiliza posteriormente.
  • Declive armónico: Representa un escenario en el que la tasa de declive se ralentiza aún más significativamente con el tiempo.

Estos modelos son fundamentales para pronosticar la producción futura, lo que a su vez impulsa los ingresos, los costos y, en última instancia, la valoración de los activos, a menudo mediante el análisis del flujo de caja descontado (DCF).

BOE/D como Insumo para las Curvas de Declinación

El BOE/D es la variable de entrada para estas curvas de declinación. Al inicio de la vida productiva de un pozo, una cifra alta de BOE/D establece el punto de partida de la curva. A medida que transcurre el tiempo, el modelo utiliza ecuaciones de declinación para reducir esta tasa, proyectando la producción diaria futura, a menudo durante 10 a 30 años, dependiendo de las características del yacimiento.

Esto resalta la interacción directa entre el BOE/D y la función de declinación: la tasa inicial afecta la forma completa de la curva y, por lo tanto, la producción acumulada a lo largo del tiempo. Cuando los analistas introducen un valor inicial de BOE/D en un modelo de valoración, también deben definir los parámetros de declinación, que a menudo se basan en pozos análogos o en el rendimiento histórico.

Unas proyecciones precisas de BOE/D y de declinación son fundamentales para evaluar el valor actual neto (VAN) y tomar decisiones de inversión o desinversión en el sector upstream.

Pronóstico de producción e ingresos a largo plazo

La incorporación de los BOE/D con curvas de declive permite a los analistas energéticos pronosticar no solo los volúmenes, sino también los resultados financieros derivados de dichos volúmenes. Aquí es donde los datos técnicos se unen a la modelización económica. Al combinar los BOE/D iniciales con las tasas de declive esperadas, se puede generar un perfil de producción que se convierte en un insumo para un modelo financiero completo, incluyendo supuestos de precios, gastos operativos, impuestos y costos de capital.Por ejemplo, si un pozo comienza a producir 1000 BOE/D con un declive hiperbólico del 70 % en el primer año, que luego disminuye al 30 % para el quinto año, podemos estimar la producción acumulada y los flujos de ingresos futuros. Estos, al combinarse con los pronósticos de precios de las materias primas, permiten calcular los ingresos a lo largo de la vida útil del activo. Una vez descontados estos flujos de caja a una tasa seleccionada (que refleja el riesgo y el coste del capital), se obtiene un VPN, una de las métricas de valoración más comunes en el sector energético.

Este proceso de simulación de ingresos es muy sensible a la precisión de la medición inicial de BOE/D. Sobreestimar esta cifra puede generar valoraciones infladas, mientras que subestimarla puede provocar la pérdida de oportunidades de inversión. En consecuencia, muchos operadores priorizan los datos de producción de alta frecuencia y el seguimiento del declive, ajustando los modelos dinámicamente a medida que se dispone de más datos reales de producción.

Implicaciones a nivel de campo y a nivel corporativo

Si bien el BOE/D suele analizarse en relación con un solo pozo o yacimiento, también se agrega a nivel de campo y corporativo. Al aplicar curvas de declinación, los analistas pueden modelar agrupaciones de pozos con características similares en lugar de pozos individuales, especialmente al escalar a evaluaciones de toda la empresa o a la debida diligencia en fusiones y adquisiciones. En estos casos, los agregados de BOE/D se combinan con los perfiles de declinación promedio para generar una curva de producción global. Esto permite a compradores, inversores y prestamistas estandarizar las comparaciones entre carteras. Por ejemplo, comparar dos empresas donde una produce 50.000 BOE/D con reservas de mayor duración y la otra 75.000 BOE/D, pero con declinaciones más pronunciadas, implica no solo una comparación estática del volumen, sino también un análisis integrado de la curva para proyectar el valor a lo largo del tiempo. Por lo tanto, ya sea a nivel micro o macro, la interacción de BOE/D y las curvas de declinación sigue siendo un pilar fundamental de la valoración de activos petroleros.

Materias primas como el oro, el petróleo, los productos agrícolas y los metales industriales ofrecen oportunidades para diversificar su cartera y protegerse contra la inflación, pero también son activos de alto riesgo debido a la volatilidad de los precios, las tensiones geopolíticas y los choques entre la oferta y la demanda; la clave es invertir con una estrategia clara, una comprensión de los impulsores subyacentes del mercado y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Materias primas como el oro, el petróleo, los productos agrícolas y los metales industriales ofrecen oportunidades para diversificar su cartera y protegerse contra la inflación, pero también son activos de alto riesgo debido a la volatilidad de los precios, las tensiones geopolíticas y los choques entre la oferta y la demanda; la clave es invertir con una estrategia clara, una comprensión de los impulsores subyacentes del mercado y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Integración de las curvas BOE/D y de declive en los modelos de valoraciónLos modelos de valoración en el sector energético suelen seguir un marco de flujo de caja descontado (DCF), donde los flujos de caja anuales o mensuales proyectados se descuentan a valor actual utilizando una tasa de referencia mínima. La base de estos modelos es la producción futura, calculada mediante la aplicación de curvas de declinación a partir del BOE/D inicial.

Un modelado eficaz implica:

  • Medición inicial precisa del BOE/D: Recopilación de datos de producción temprana de alta calidad como referencia.
  • Selección adecuada del modelo de declinación: Adaptación de los tipos de declinación (exponencial, hiperbólica) a las características del pozo o campo.
  • Prácticas de actualización consistentes: Actualización periódica de los pronósticos a medida que los datos de producción real reemplazan las estimaciones.

Los modelos avanzados también pueden incorporar métodos probabilísticos, como las simulaciones de Monte Carlo, para tener en cuenta la incertidumbre en los supuestos de BOE/D y declinación. Este enfoque basado en el riesgo ayuda a establecer un rango de valores (P10, P50, P90), que puede guiar las decisiones de asignación de capital en diversos escenarios geológicos y de mercado.

Interacción con otros factores de valoración

Además del BOE/D y las curvas de declive, la valoración se ve influenciada por otros parámetros críticos:

  • Precios de las materias primas: Impacto diferencial basado en la ponderación del petróleo frente al gas dentro del BOE/D.
  • Costos de operación del pozo: Incluye los costos de extracción, que afectan el netback por BOE/D.
  • Tasas de inversión de capital y reinversión: Si el BOE/D se mantiene o mejora mediante nuevas actividades de perforación.

Las previsiones de BOE/D ajustadas al declive suelen someterse a pruebas de estrés con diferentes rangos de precios, lo que ayuda a evaluar la resiliencia de los activos. El análisis de escenarios, incluyendo casos de bajo precio y alta declinación, es útil para identificar el valor en riesgo y la eficiencia del capital. Las empresas que logran aplanar la declinación de la producción mediante técnicas de recuperación mejorada o estimulación mejorada pueden mejorar sustancialmente el VPN de los activos y prolongar la vida útil del campo.

Conclusión e Implicaciones Estratégicas

La integración del BOE/D con las curvas de declinación no es solo una tarea de modelado técnico, sino una función estratégica. Guía todo, desde la presupuestación y la planificación del desarrollo del campo hasta las fusiones y adquisiciones, y la comunicación con los inversores. Las empresas que construyen modelos robustos y transparentes que incorporan un BOE/D dinámico y supuestos realistas sobre la curva de declinación están mejor posicionadas para tomar decisiones informadas sobre la asignación de capital y aumentar el valor para los accionistas.

En la práctica del sector, la sensibilidad a la interacción del BOE/D y la curva de declinación permite una orientación prospectiva más clara, una planificación financiera más resiliente y valoraciones más precisas. Por lo tanto, dominar esta interacción es una habilidad crucial para los analistas financieros, ingenieros de yacimientos y gerentes estratégicos del sector del petróleo y el gas.

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