CÓMO LOS FLUJOS DE INGRESOS MULTINACIONALES DISTORSIONAN EL PNB GENERAL
Comprender cómo las ganancias multinacionales pueden distorsionar las cifras del PNB y complicar el análisis económico.
El rol clave de las corporaciones multinacionales
Las corporaciones multinacionales suelen estructurarse para optimizar las obligaciones fiscales globales, trasladando sus ganancias entre diversas jurisdicciones. Esto impacta directamente los flujos de ingresos y distorsiona las cuentas nacionales estándar. Las corporaciones pueden establecer entidades en jurisdicciones con baja tributación (como Irlanda, Luxemburgo o las Islas Caimán) donde se contabilizan los ingresos, incluso si la actividad económica principal se realiza en otro lugar. Estos "flujos fantasma" pueden inflar el PNB de un país o crear una divergencia artificial con respecto a su PIB.
Por ejemplo, varias empresas tecnológicas estadounidenses contabilizan una parte considerable de sus ganancias globales en jurisdicciones fuera de Estados Unidos. Si bien esta estrategia beneficia a los accionistas y a la planificación fiscal corporativa, obliga a los estadísticos a enfrentarse al reto de distinguir dónde se produce realmente la actividad económica y dónde se reconocen los ingresos. En tales casos, un aumento repentino de la repatriación de beneficios o de las transferencias de ingresos puede alterar drásticamente las cifras del PNB tanto de los países de origen como de los países receptores, sin que se produzcan cambios en tiempo real en la productividad real ni en los niveles de empleo de ninguna de las dos economías.
Implicaciones para las estadísticas económicas
En países con una importante actividad multinacional, los flujos de ingresos generan un PNB que puede diferir significativamente del PIB. Por ejemplo, en Irlanda —centro de numerosas empresas tecnológicas y farmacéuticas globales—, el PNB suele ser significativamente inferior al PIB. Esto refleja la repatriación de beneficios a sedes extranjeras, aunque la actividad de valor añadido pueda aparecer localmente. Por el contrario, en países donde las multinacionales absorben beneficios extranjeros (por ejemplo, EE. UU.), el PNB puede parecer superior al PIB, lo que complica la interpretación de la salud económica nacional.
Estas discrepancias son importantes tanto para los responsables políticos como para los economistas e inversores. La interpretación errónea del PNB como indicador independiente puede llevar a conclusiones inexactas sobre la fortaleza de una economía, la asignación de recursos o las necesidades fiscales. Los flujos de ingresos multinacionales desafían los supuestos tradicionales incorporados a las estadísticas de contabilidad nacional, lo que exige una consideración más matizada y mejores prácticas de divulgación.
Al analizar las estadísticas económicas nacionales, el Producto Nacional Bruto (PNB) es particularmente vulnerable a la distorsión causada por los flujos de ingresos multinacionales. Estas distorsiones surgen de la forma en que el PNB trata los ingresos netos del exterior, específicamente los ingresos extranjeros recibidos por los nacionales y los pagos internos enviados a entidades extranjeras. Si bien en teoría esto da una idea de la demanda económica total de una nación, en la práctica, puede crear distorsiones principalmente de dos maneras:
- Traslado de beneficios y optimización fiscal: Muchas multinacionales reasignan intencionalmente sus beneficios a jurisdicciones con tasas impositivas más bajas mediante precios de transferencia, tenencias de propiedad intelectual o préstamos interempresariales. Estas asignaciones afectan qué país declara qué porción de los ingresos de la multinacional.
- Políticas de repatriación: Las decisiones corporativas sobre la repatriación de beneficios influyen en cuándo y dónde se contabilizan los ingresos. Por ejemplo, tras importantes reformas fiscales, como la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos de EE. UU. de 2017, se devolvieron importantes ganancias a EE. UU. desde filiales extranjeras, lo que alteró drásticamente las cifras del PNB, independientemente de cualquier cambio productivo.
Estudios de caso y comparación internacional
Consideremos el ejemplo de Luxemburgo, donde una parte sustancial de los ingresos declarados proviene de servicios financieros y regalías vinculadas a empresas multinacionales. A pesar de tener una población y una fuerza laboral reducidas, el país registra un PNB per cápita extremadamente alto, muy inflado por los ingresos contabilizados localmente, pero que se originan en otros lugares. De igual manera, las multinacionales canalizan sus ganancias a través de los Países Bajos mediante estructuras de licencias de propiedad intelectual, lo que afecta no solo a las estadísticas holandesas, sino también a las de los países productores originales.
En estos ejemplos, la preocupación radica en que las cifras generales del PNB sugieren un nivel de prosperidad o una escala económica que no se alinea con la productividad nacional ni con los ingresos de los ciudadanos. En el caso particular de los países en desarrollo, la inversión extranjera directa (IED) puede afectar significativamente los flujos de ingresos salientes, lo que resulta en cifras de PNB considerablemente inferiores al PIB. Esto también es común en países con una fuerte dependencia de las industrias de extracción de recursos de propiedad extranjera, donde la mayoría de las ganancias se repatrian.
Volatilidad del PNB e interpretación de datos
Los flujos de ingresos que distorsionan el PNB generan volatilidad a lo largo de los ejercicios fiscales, impulsada no por la dinámica del mercado, sino por cambios técnicos en la contabilidad. Por ejemplo, el cambio de residencia legal de la sede de una multinacional (un proceso conocido como "inversión corporativa") puede alterar drásticamente las cuentas nacionales del país receptor. En algunos casos, incluso un cambio en la ubicación de la propiedad intelectual de una multinacional puede trasladar miles de millones de dólares en ingresos percibidos de la noche a la mañana entre jurisdicciones.
Esta volatilidad complica no solo la planificación económica nacional, sino también las comparaciones financieras internacionales. Instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial utilizan datos estandarizados para evaluar el desarrollo, el riesgo y las necesidades de financiación, lo cual se ve obstaculizado por las cifras distorsionadas del PNB. Las naciones pequeñas que albergan volúmenes desproporcionados de activos intangibles globales pueden distorsionar las clasificaciones en cuanto a salud económica, lo que podría influir en el acceso a la ayuda o atraer inversiones desacertadas. Por consiguiente, interpretar el PNB de forma fiable requiere ahora una comprensión más profunda de los flujos de ingresos que subyacen a las cifras principales. Comprender estos factores ayuda a los economistas a distinguir la sustancia de la forma contable, una capacidad crucial en el panorama corporativo global y digitalizado actual, donde las cifras a menudo contradicen la realidad.
Propiedad Efectiva versus Residencia Legal
Las reformas estadísticas también buscan distinguir la propiedad legal de los activos de su control económico efectivo. Por ejemplo, la reclasificación de los ingresos según los grupos de propiedad —no simplemente la contabilización geográfica— podría alinear mejor las cifras reportadas con la creación de valor subyacente. El FMI y la OCDE abogan por indicadores complementarios ampliados, que incluyan el valor agregado interno, la participación de las rentas laborales y los índices de precios clave que excluyan las anomalías generadas por las EMN.
Seguimiento de la Huella de las EMN en los Datos Nacionales
Una mayor transparencia en la presentación de informes sobre las operaciones multinacionales es otro paso esencial. Técnicas como los informes país por país (CbCR), en el marco de la iniciativa de la OCDE sobre la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS), ayudan a rastrear dónde se generan, gravan y distribuyen los beneficios. Estas herramientas son cruciales para resolver la opacidad en torno a los flujos de ingresos, permitiendo no solo a auditores y reguladores, sino también a economistas e inversores interpretar las métricas nacionales con mayor precisión.
Además, muchos economistas apoyan complementar el PNB y el PIB con indicadores como la renta mediana de los hogares, el crecimiento del empleo o la renta nacional neta disponible. Estos indicadores pueden servir como representaciones más relevantes y menos propensas a distorsiones del bienestar económico. Al utilizarse junto con un mejor seguimiento de los flujos transfronterizos, estos indicadores pueden ofrecer un marco más completo y fiable para comprender el rendimiento económico nacional en la era de la globalización.
El camino a seguir
En última instancia, comprender y ajustar el impacto de los flujos de ingresos multinacionales en el PNB seguirá siendo fundamental a medida que se profundiza la globalización económica. Los indicadores agregados solo cuentan una parte de la historia a menos que se analicen desde la perspectiva del comportamiento corporativo transfronterizo. Los responsables de políticas, los analistas y los inversores internacionales deben comprender las limitaciones de las cifras generales y promover estándares de información más integrados y transparentes a nivel mundial. Al mejorar las estadísticas y refinar la forma en que se mide el desempeño nacional, los gobiernos pueden reflejar mejor las realidades de sus economías y diseñar políticas preparadas para los desafíos actuales, como una tributación justa, un crecimiento sostenible y una asignación eficaz de recursos.